Por fin he terminado alguna cosilla que tenía pendiente desde que me fui a Bilbao a la asamblea de Asetrad.
Antes de pasar a lo siguiente en la lista (ay, yo y mis listas…) me he tomado un descanso kit-kat para ponerme al día con los blogs (bueno, a medias, que son muchos).
No me voy a entretener contando cosas de la asamblea (que para eso ya hay estupendas crónicas aquí, aquí y aquí –entre otras–).
En resumen, gracias a la genial charla de Isabel García Cutillas y Clara Guelbenzu sobre las redes sociales, aprendí (o comprobé) que:
a) No soy la única que se pelea a diario con tanta infoxicación.
b) Se pueden “domar” las redes sociales antes de que ellas te controlen a ti.
Total, que me he quedado más tranquila.*

El norte y su lluvia…
Pero lo más importante de ese fin de semana en Bilbao fue reencontrarme con amigos de profesión y conocer a otros tantos. Desvirtualizando nombres de las listas de distribución, blogs y Twitter. La sensación, como se puede leer en las crónicas de la asamblea, es la misma para todos. Y es que ya lo decía el título de la jornada: “La unión hace la fuerza”.
Me encanta pertenecer a un gremio como el de la traducción, en el que la sensación de comunidad es tan fuerte.
Cuando estaba en la universidad tenía la impresión de que había dos tipos de traductores:
- El traductor trajeado: También conocido como traductor institucional. Se pasea por los pasillos de la ONU, UE y similares codeándose con altos cargos. (¿Traductores autónomos? ¿Quiénes son esos?)
- El traductor pijamero: Vive encerrado en su cueva. Desde la cama al ordenador solo tiene que andar unos metros. Su única relación con el mundo exterior es a través del correo electrónico, Skype y similares. (¿Traductores institucionales? ¿Quiénes? ¿Los snobs esos?)
Por suerte, cuando me adentré en el mundo profesional (y me uní a Asetrad) pude comprobar que no era así.
Qué alivio.
Pertenecer a una asociación es algo esencial y creo que aún más en una profesión como la nuestra. Nacional, local, general, especializada. Da igual. Hay miles de razones, elige la tuya: para hacer contactos profesionales, para “aprovecharte” de los conocimientos de los demás o para darte cuenta de que a todos nos falla Trados 5 minutos antes de la entrega (mal de muchos, consuelo de tontos, dicen, pero ¡y lo tranquilo que te quedas!)**.
Así que, si aún no perteneces a una asociación, ¿a qué estás esperando?***
*Sobre esto y demás temas relacionados hablaré el próximo 25 de mayo en las jornadas presenciales del curso Redes Sociales: Uso personal, Profesional y Acción Ciudadana, en Salamanca.
**Por si alguien se lo estaba preguntando, no, en los saraos traductoriles no nos pasamos TODO el rato comentando errores de traducción, dónde encontrar los mejores glosarios o los mejores programas de TAO…
***Yo las colecciono. ;-)




