1. Idiom Friday: Cats and birds

    3 mayo 2013

    Ayer leí un artículo sobre expresiones inglesas con animales. Muchos de estos dichos son muy parecidos en español y en inglés. En ambos idiomas es la curiosidad la que mata al gato y el gato para vengarse le come la lengua. Y aunque a los cerdos en Inglaterra les echan perlas y en España flores, en ninguno de los dos países se miran la boca o los dientes del caballo regalado.

    Pero una de las expresiones del artículo sí que me llamó la atención, ya que no la había oído antes: to put the cat among the pigeons. Aunque es tentador pensar que es el “zorro en el gallinero”, esta expresión en realidad se utiliza para referirse a cosas que se hacen o dicen y que pueden causar alboroto.

    Resulta que Cat among the pigeons es también el título de una de las muchas novelas de Agatha Christie con el gran Poirot como protagonista. Y, como soy de las que se distraen con una mosca, me he acordado de Murder on the Orient Express. Aunque no he leído la novela, la película me encanta. He perdido la cuenta de las veces que la he visto. Con semejantes actores, si aún no la habéis visto no sé a qué estáis esperando.

    Después de este paréntesis que nada tiene que ver con la entrada*, a lo que iba.
    To put a cat among the pigeons…
    Lo primero que se me ha ocurrido es “revolver el gallinero”, por eso de mantener la referencia aviaria. Pero me ha picado la curiosidad y he empezado a buscar otras opciones. Y cuál ha sido mi sorpresa cuando he visto que en español también se recurre a la imagen de las palomas. La expresión es “alborotar el palomar”, que a su vez viene de “alborotar el cortijo”.

    ¿Conocíais esta expresión? ¿Qué otra traducción se os ocurre?

    *Bueno, consideradlo mi recomendación cinematográfica de la semana.


  2. La cita de los lunes: El transformismo de la traducción

    1 abril 2013

    Telar de Penélope y fragua de Vulcano al mismo tiempo, el taller del traductor poeta es una fábrica de signos en la que nada es lo que ha sido y en la que todo está siendo lo que tampoco es.

    No soy traductora de poesía y mucho menos poeta (obviemos esos intentos adolescentes de rimar versos endecasílabos, ¿vale?), pero esta cita me pareció tan bonita que tenía que compartirla.

    “El taller de un traductor se parece mucho al de un hechicero…”
    Así empieza la cita original de Jaime Siles. El artículo se publicó en 2007 pero yo la he descubierto (porque ha sido eso, un gran descubrimiento) en el último número de Vasos Comunicantes, la revista que publica ACE Traductores y que podéis leer aquí.


  3. In the kitchen: It’s a full English!

    27 marzo 2013

    Nada me retrotrae más a las mañanas de invierno en el pueblo que un buen desayuno inglés.
    Hace unas semanas sentí la necesidad imperiosa de preparar un brunch al más puro estilo inglés. Me acerqué a los supermercados de mi barrio el día antes pero en ninguno de los dos más cercanos encontré las típicas latas de baked beans de Heinz. Y me dije: “Venga, no puede ser tan difícil prepararlas uno mismo”. Y eso hice.

    Me basé en esta receta, menos la panceta y más un poco de salsa Worcestershire.

    ingredientes baked beans

    Los ingredientes…

    Es una receta muy sencilla; más si hacéis trampa como yo. Como iba escasa de tiempo compré un tarro de alubias precocinadas. Aún así, no estaban tan mal. No sabían tan bien como las de lata –nunca pensé que diría algo así– pero tras dejarlas reposar un día –y acompañarlas de un buen Earl Grey– mejoraron bastante.

    full english

    Yum!

    En lo que respecta a las traducciones, lo más normal es encontrarse con “alubias en salsa de tomate” o “alubias con tomate”. Wikipedia dice “alubias al horno”* aunque jamás las he oído llamar así, ¿vosotros?

    Bueno, con baked beans caseras o de lata, con té o con café, espero que podáis aprovechar estos días de Semana Santa para perder una mañana entera desayunando.
    Happy Easter!

    * Y os preguntaréis, ¿horno? Bueno, depende. Eso es lo curioso. Las recetas americanas suelen incluir unos 30 minutos al horno una vez cocidas las alubias, pero no las recetas inglesas y eso es algo que ha quedado de la “receta” original. Este artículo de The Guardian lo explica muy bien.


  4. La cita de los lunes: La lengua, nuestro instrumento

    11 marzo 2013

    El traductor precisa que su lengua, el instrumento de que se sirve, sea tan flexible, amplio y abierto como sea posible, precisa de una lengua en la que a priori puedan caber todas las lenguas posibles con sus respectivas e infinitas particularidades.

    Esta cita, aunque obvia, es muy especial para mí pues la utilicé para abrir mi proyecto de investigación de fin de máster. Pertenece a un artículo de Javier Marías titulado La traducción como fingimiento y representación que os recomiendo a todos*.

    Otro día con más tiempo os cuento más sobre mi proyecto de investigación y (espero) futura tesis.

    * Lo podéis encontrar en Literatura y fantasma, publicado por Alfaguara.


  5. In the kitchen: El traductor navideño

    4 enero 2013

    A veces soy muy inglesa. (Mucho, dirían algunos que yo me sé.) Lo típico: el té, Monty Python… Pero cuando más se me nota es con las tradiciones. No hay nada que me guste más que preparar calabazas de Halloween con gente que no lo ha hecho nunca. O cocinar pancakes en Shrove Tuesday.

    Mis tradiciones preferidas siempre serán las navideñas. Tengo suerte porque siempre he podido disfrutar de las españolas y de las inglesas. Father Christmas y Reyes Magos. Christmas pudding y roscón.

    A kiss under the mistletoe…

    La semana antes de las “vacaciones” hicimos en la oficina una comida de Navidad, así que me ofrecí a hacer el postre. Quería hacer algo típico, pero los dos postres navideños por excelencia (Christmas pudding y Christmas cake) se tienen que hacer al menos con un mes de antelación. (Sí, un mes. Y, lo que más sorprende a la gente, se guardan en el armario.) Así que decidí hacer un Trifle.
    Me basé en una receta de Jamie Oliver que cambié un poco (en vez de la crema de vainilla –blancmange– utilicé solo natillas, no le eché Cointreau porque se me olvidó comprarlo y preparé las capas de gelatina con zumo de frutas y gelatina neutra). Y este fue el resultado:

    Trifle layers

    Como siempre, le encontré alguna pega (me quedé corta de azúcar en las capas de gelatina) pero no sobró nada, así que me imagino que estaba bueno.

    Pero lo que más me interesa de todo esto es, ¿traduciríais el nombre del postre? He hecho una pequeña investigación y por suerte no he encontrado ninguna traducción rara (ya os conté lo de “manzanas desmenuzadas”), pero sí que me he encontrado con Triflé. (Y me sorprendió bastante; nunca lo he oído pronunciado con esa acentuación.)

    Si no tuvierais más remedio que ponerle un nombre en español, ¿cómo lo llamaríais?