Os había hablado ya de El viajero del siglo de Andrés Neuman, ¿verdad?
En este libro se esconde mi cita favorita (por ahora), pero antes de llegar a ella hay muchísimas otras que quiero compartir.
Como ya dije, una parte importante de la trama se desarrolla en los salones literarios que organiza el personaje femenino, Sophie, y las discusiones en torno a la traducción son brillantes. En este caso, uno de los invitados habla de cómo la traducción es un proceso que depende de la comunidad y que los cambios que en ella se producen generan nuevas traducciones.
El personaje principal, Hans, responde lo siguiente:
La traducción no traiciona ni sustituye, es una aportación más, un empujón a un texto que ya estaba en movimiento, como cuando alguien se sube a un coche en marcha.



